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En el estado de Florida, a poco menos de una hora de distancia de Disney por la Interestatal 4, Agustín Canapino se construye su propio paraíso de sueños. No hay orejas de Mickey Mouse ni embarcaciones de Jack Sparrow, pero para él debe ser prácticamente lo mismo. O mejor.

Ahí, en Daytona Beach, el argentino se debe sentir como buena parte de los 70 millones de turistas que Orlando recibe al año gracias a los parques más famosos del mundo. Y habrá que evitar despertarlo después del rendimiento que tuvo en el fin de semana de entrenamientos. “Es impresionante y totalmente inesperado. Estamos en boca de todos en el paddock americano y nada es casualidad”, aseguró el arrecifeño luego de terminar octavo la clasificación para la elección de boxes, con una actuación que por momentos lo puso a la par de los mejores de la categoría DPi (Daytona Prototype international).

Las 24 horas de Daytona en las que participará Canapino tuvieron este fin de semana las primeras prácticas, que se cerraban con la clasificación para el orden de pits. Nada que defina algo de cara a la carrera del 26 de este mes, pero sí una buena plataforma para saber dónde estaba parado el Juncos Racing, el equipo del también argentino Ricardo Juncos.